Escrita en junio 2015
Cayendo la tarde se cerraron las votaciones para elegir al gobernador de la
provincia. Las máquinas de coser no paraban de pedalear para tener listos los
trajes y pomposos vestidos para la promulgación del candidato.
Mientras le probaba el traje, el sastre escuchaba las quejas de su cliente…
_ ¡Esas mangas están chuecas!
_ No importa candidato, en la
silla no se notan.
_ ¡Al pantalón le falta el ruedo!
_ No es problema, cuando este
sentado en la silla le quedará bien de largo.
_ ¡Esa tela no es de calidad!
_ Tranquilo candidato, desde la
silla todo se ve elegante.
Culminó el conteo y ganó el partido opositor. El sastre preocupado, corrió
a casa de su derrotado cliente a buscar su paga.
_ ¡A este cheque le falta un cero!
_ Tranquilo sastre, esas cosas sólo
se notan sentado en la silla.



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