sábado, 19 de marzo de 2016

150º GRADOS - Octava parte.

Escrita en Diciembre – 2009 y Abril – 2015




La segunda hiper tormenta de gran dimensión después de seis años, amenazaba con causar estragos aún mayores sobre Exodus. La velocidad de los vientos y el intenso calor en la entrada de la cueva lo delataba. John calculó que esta vez serían mayores los daños y posiblemente tendrían pérdidas humanas. Tenía mucho tiempo reparando los transmisores y se vio preciso a enviar el primer mensaje al universo esperando que en algún momento tuvieran respuesta.

Por el tiempo sin comunicarse en su idioma y las deformaciones de sus fosas nasales, laringe, labios y manos, fue perdiendo la habilidad de escribir. El transmisor usaba una lengua muerta que utilizaba una serie de criptografía como alfabeto. Con el uso de esos símbolos transmitió el mensaje lo más simple posible para que pudiera entenderse. Explicó que vivía con alienígenas descendientes de viajeros estelares. Según los radares de las naves que allí quedaron y el estudio de las estrellas indicó en cuáles coordenadas invertidas estaban situados, aunque no pudo identificar la galaxia. Clamó por ayuda ya que un agujero negro podría tragarse el planetoide si en su recorrido se acercara más a la órbita, pero aún lejos estaba alimentándose del planeta y acabando con la estratosfera. Permaneció en esa cueva por largo tiempo esperando recibir una confirmación de mensaje.

La tormenta finalmente llegó y fue tan fuerte que aumentó la temperatura interior fundiendo los minerales que conformaban su entrada convirtiéndola en lava fosilizada e  impidiendo el acceso y salida del lugar confinando a todos sus pobladores a vivir encerrados en la caverna. Las paredes más cercanas a la entrada fueron impactadas por el alto grado de calor provocando el traslado de los habitantes de las chozas incrustadas en lo alto.

En un hecho infructuoso por salvar a las criaturas del techo cavernario Pkcrit escaló con sus agiles patas traseras e intentó sacar a varias familias de las chozas ardientes que se lanzaban desde lo alto prendidas en fuego. Una de las cuevas explotó debido a la conformación del material de las rocas en contacto con el fuego, arrojando a todas las criaturas hacia el suelo. Pkcrit cayó desde lo alto, al igual que decenas de estalactitas se desprendían como filosas lanzas atravesando los cuerpos de los caídos. John no se contuvo y corrió hasta llegar al alienígena para sacarlo de la zona de peligro. En ese momento una roca se desprendió cayendo sobre John, provocando serias heridas en sus piernas, al cubrir con su cuerpo a su pequeño amigo. La invalidez provocada por este hecho lo confinó a vivir dentro de la cueva de los equipos almacenados.

Ante la gravedad del claustro y la alteración de la temperatura, John pasó el resto de sus días enviando mensajes al espacio diariamente, haciendo esto por diez años hasta que sus manos ya no pudieron movilizarse y su vista se fue deteriorando, quedando brotados sus ojos totalmente. La tormenta duró más de veinte descensos hasta que retomó nuevamente su órbita y se alejó.

En una ocasión, percibió una neblina cercana a la cueva donde estaba procedente de la Cueva de la Vida. Una nube de gas impedía se notara el crecimiento de pequeñas algas y diminutos insectos que crecían allí. Con su escasa visión pudo notar que esa cueva daba una esperanza a los habitantes enclaustrados en la caverna, a sus descendientes y quizás a otros viajeros intergalácticos. Para que no se fuera a destruir la producción de oxígeno y agua que salía de esos gases mantuvo prohibida la entrada al lugar como forma de resguardar el futuro del planetoide.


Envió un último mensaje a quien pudiera escucharle dando a conocer de un acontecimiento sin igual. El polvo cósmico que transportaba material genético se estaba transformando en materia viva. De no destruirse el planetoide por causa del agujero negro, en unas cuantas décadas podría ser un planeta habitable, ya que la producción de gases aplacarían las altas temperaturas y cambiarían el medio ambiente.


También y sin saber si lo recibiría envió un mensaje a la única persona que lo estaba esperando.


_ Amada Amy, he viajado toda mi vida persiguiendo lo desconocido. He dado mi vida por mi país y por la ciencia. Conocerte fue mi mayor descubrimiento. Lamento no haber dedicado suficiente tiempo para que supieras cuanto te amo. Lamento no cumplir las promesas que te hice. Lamento también el no poder regresar a la Tierra. Solo quiero que sepas que siempre estarás en mis pensamientos. Te amaré por siempre.


John permanecía postrado en un pozo de fango para perdurar más tiempo vivo, mientras enseñaba a Pkcrit y a los más despiertos amplios conocimientos de biología, física y astronomía. Incluso a cómo continuar usando los transmisores. Su vida se estaba apagando y dentro del fango falleció, después de veinte años fuera de su planeta. Pkirt conmovido por la muerte de su amigo, lo hundió por completo dentro de la fosa de fango y ahí permaneció como un objeto más de valor dentro de la cueva. Por poseer más conocimientos sobre las cuevas quedó a cargo de los equipos y de supervisar la cueva de la Vida que ya emitía un aire más fresco e iba refrescando aún más la caverna.

 



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