Apostando Al Milagro
¿Serán simples mentiras o milagros las de un pueblo necesitado de alimentar su fe?
150 Grados
John, perdido en un planetoide de otra galaxia busca durante años el modo de retornar a casa.
jueves, 28 de abril de 2016
Porque mañana llega Ángela
Escrita en junio 2015
Las cortinas blancas, brillantes, recién lavadas lucían dobladas encima de
la mesita de la sala donde todo patas arriba esperaba ser embellecido, para
celebrar el reencuentro de la familia Perozo con su hija mayor.
_ ¡Mujé no te enganche tan alto,
que eso hueso no se pegan si te cae!
_ E que tu sabe que a la niña le
gutan la flore, ayúdame con eto.
_ Apurate mujé que viene gente y
van a encontra el mojadero.
_ Don Mon, el alcalde manda a
preguntar que dónde pone las sillas.
_ Ay muchacho de eso yo no sé. Dile
que le pregunte al cura - no al joven, al que me bautizó la niña de chiquita.
La plazoleta, el arco de la entrada del pueblo y la alcaldía iban a ser
remozados para entregar las llaves de honor a una hija meritísima que desde
hace 25 años ponía en alto el orgullo Elorense en tierras extranjeras.
En la casa paterna, los organizadores –de pie- se ponían de acuerdo con los
detalles finales para tan digno recibimiento.
_ ¿Y dónde vamo sa pone tanta
gente?
_ Bueno muje, la niña tiene que vé
mucha gente que la quiera, diga ute alcalde.
_ En la explanada de la Alcaldía
caben unas doscientas, los demás que queden de pie. ¿Que usted dice Cura?
_ Pues, serán los más jóvenes,
porque los ancianos no podrán resistir tantos discursos y chácharas.
_ Los jóvenes no la conocen. Hace muchos
años que se fue del pueblo y sus logros no se escuchan por aquí –dijo el director de la banda.
_ Y tampoco su filantropía
–aseguró el alcalde.
_ ¿A qué uté se refiere con eso de
la filapía? –preguntó la madre inquisidora.
_ Que este rancho se está cayendo
a pedazos y su hija ni se molesta en repararlo. Lo único que hace es decir cada
año que vendrá y no termina de llegar.
_ Mire uté, la niña ta muy ocupada.
–salió en defensa la abnegada madre.
_ Bueno, vamo sa lo que vinimo, no
hemo organizado la silla, ni la comida y tamo tarde - dijo el padre de la
homenajeada para calmar los ánimos.
_ Manaña llega Ángela... – suspiró
el alcalde.
_ ¿Y que uté dice con eso don Ocar?
_ Que recuerdo lo alegre que era.
_ ¿Alegre? Será inquieta – dijo el
cura.
_ ¿Inquieta cura? No, esa era una
puta. Tuvo con tanto hombre pudo, hasta encontrar al turco que se la llevó.
¡Qué piernas tenía esa hembra! – dijo el de la banda.
_ ¡Pobre turco! –expresó el
alcalde.
_ Si utede no se callan voy a saca
el machete pa córtale la lengua.
_ No se ponga así compadre Mon,
como quiera que sea, mañana llega Ángela y tenemos que terminar los
preparativos.
El silencio adornó por un minuto todo el aire de la sala patas arriba,
produciéndose un quiebre en la esquina que daba al callejón.
_ Aquí traje el reconocimiento a la
meritísima –dijo el profesor Molina.
_ Ja, ja, ja se burló el director
de la banda.
_ ¡Si uté no se va ahora mismo yo
lo mato! –exclamó el padre ofendido.
_ ¡Si se va la música me llevo las
sillas! – amenazó el alcalde.
_ ¡Si se llevan las sillas me
llevo el discurso! - dijo el cura.
_ ¡Pues si no hay música, ni
sillas, ni discurso me llevo el reconocimiento.
_ ¡Vállense todo, que como quiera
mañana ella viene.
Partieron los organizadores dando por terminado todo el aparataje que dicho
acontecimiento suspendido merecía.
_ Vieja, taba yo pensando, ¿porque
la niña nunca nos ha ayudado y nosotros poniendo cada año la casa bonita para
ella?
_ Yo no sé viejo, parece que el
turco no se porta bien.
_ ¿No será vieja que ella no se porta
bien con nosotro?
_ ¿Y que hagamo ahora?
_ Bájate de esa silla y acomodemo
lo mueble que tan mareao de tene la cabeza pa bajo.
El camino se revistió de una espesa polvareda que traía buenas nuevas. Un
auto convertible de lujo se dirigía a gran velocidad hacia Eloren, pueblo que antes
se caracterizaba por su limpieza y hospitalidad. Una máscara de polvo y sudor
cubrió el rostro de la elegante dama, que observaba con desprecio el lugar que
la vio nacer.
_ Si hubiese sabido que este
pueblo estaría tan sucio y polvoriento no habría puesto un pie nuevamente acá. ¡Tanto
que avisé que venía y ni siquiera barrieron la plaza!
Con un gesto de desaprobación dio la espalda, sacudió sus desnudos hombros
y encendió su automóvil girando en U para nunca regresar. Nadie notó su llegada
ni su partida.
_ No te preocupe viejo, ella no
vino eta vé pero el año que viene arreglaremo todo nosotro mimo para cuando
llegue la niña.
_ Asimimito será vieja.
Al caer la tarde los apenados padres se cansaron de esperar que ella
entrara por la puerta de la casa. Después de esperarla cada año haciendo
preparativos, los organizadores se cansaron de venerarla y del mérito pasó al
descrédito y del descrédito pasó al olvido.
jueves, 21 de abril de 2016
El niño con voz de Jilguero
Escrita en junio 2015
Tan hermosa voz era la de aquel niño que su madre orgullosa lo mostraba
como trofeo donde quiera, forzando sin saber sus cuerdas vocales aun no desarrolladas.
Su vibrato, hermoso y limpio, provocaba los celos de las aves cantoras del
campo.
_ Canta mi niño como jilguero, las
aves están admiradas por tu hermosa voz. Canta mi niño y acurruca las flores
que cerrarán sus pétalos para descansar. Canta mi niño para que el cielo se
ponga azul y la tempestad se aleje. Canta para que crezcan los arrozales, para
que los ríos tengan agua. Canta para que las gotas de rocío inunden los campos.
Canta para que los frutos crezcan.
_ Mamá, ya no me queda voz, mi don
se ha marchado con esa ave que entró por la ventana.
La madre miró a su desconsolado hijo y dándole un beso le dijo estas
palabras:
_ Si tu don ya no está usa tus
manos. Siembra para que los frutos crezcan, limpia para que los ríos se llenen,
cuida para que el cielo sea siempre azul y protege tu ambiente para que un día
el jilguero vuelva a tu ventana y entonces cante para ti.
viernes, 15 de abril de 2016
Las lenguas muertas de Doña Pura.
Escrita en junio 2015
_ ¡Siga doña Pura, sáquele el
demonio al enfermo!
Frase muy común que motivaba a la devota señora, para ahuyentar los
demonios que enfermaban a la gente. Este oficio no tenía muchos testigos, lo
hacía en solitario para que el maligno no se escondiera en ningún ayudante de
débil espíritu. En ocasiones expresaba, que parte del mal se quedaba con ella
una vez salía del cuerpo del exorcizado, y se manifestaba dándole toda clase de
calores cuando estaba cerca de las almas jóvenes.
La tranquilidad en casa de la señora se rompía los miércoles cuando llegaba
el muchacho que limpiaba el patio.
_ Pasé por la acera de Pura y
escuché que se caía el mundo dentro de su casa.
_ A lo mejor es el demonio que
quiere salírsele, cuando le dan esos calores ella se transforma dice la gente.
_ Tendremos que hacerle la visita
por si necesitara alguna cosa.
_ ¿Y si el demonio se nos mete
dentro?
_ Que Dios nos guarde, mejor la
llamaremos desde la entrada.
Más y más vecinos escuchaban la cantidad de improperios que escapaban por
las ventanas causando curiosidad de todo el creyente vecindario.
_ Pura, Pura, estamos en la
puerta. Vinimos a traerte galletas.
En ese momento cesaron los gritos, la mujer se puso una bata azul de ramos
atada con un lazo. Sudorosa y envolviendo su pelo abrió la puerta.
_ Señoras les agradezco, pero
ahora no puedo compartir con ustedes.
_ ¿Estas enferma Pura? Le
preguntaron al verla tan demacrada.
_ Ayudar a los demás me produce
mucho calor. No es tarea fácil sacar el maligno.
_ ¿Y esos gritos? ¡Todo el
vecindario está preguntando!
_ Hablo en lenguas muertas cuando
me transformo.
_ Toma las galletas y volvemos
otro día. – mostrándose conformes.
Las devotas convencidas se marcharon, ignorando que el causante de aquel
mal estaba escondido dentro del armario.
La maleza y la basura en el patio se acumulaban. Mientras adentro los
gritos continuaban multiplicándose. De los miércoles pasó a la semana casi
completa. Los curiosos querían averiguar qué enfermo era ese que le había sido
tan difícil sacarle lo malo.
En una mañana de camino a la misa de las ocho, un grupo de fervientes se
encaminó hacia la iglesia pasando justo frente de la bulliciosa casa,
escuchando nuevamente palabras nunca pronunciadas por persona pudorosa.
_ ¡Doña Pura se ganará el cielo!
Hasta los domingos ayuda a los necesitados.
_ Parece que ese demonio le ha
dado lucha sacarlo, ya tiene una semana.
_ Yo creo que si ella tuviera
quien la ayudara terminaría más pronto. – expresó la más anciana.
_ Pues entremos todas y recemos
con ella para que esa pobre mujer por fin descanse.
Las devotas entraron sin tocar la puerta, para de una vez por todas ponerle
fin al demonio que enfrentaba doña Pura. Tanto la sala como toda la planta baja
lucían sucias llena de tierra y hojas secas, sin contar con algunas ropas de
hombre que marcaban un camino por las escaleras que conducían a la habitación.
Subiendo al segundo piso empujaron la puerta y vieron al muchacho que limpiaba
el jardín desnudo acostado en la cama con doña Pura encima de él. La desnudez
de los cuerpos la justificaron por el calor que hacía en la casa.
Las mujeres se arrodillaron y con rosario en mano comenzaron a rezar en voz
alta, mientras el calor también empezaba a disparar la presión arterial de las
seniles damas que se abanicaban con las manos. Entre una oración y otra todas
decían a una voz:
_ ¡Siga doña Pura, sáquele el
demonio a ese pobre muchacho!
150 Grados. Final
Escrita
en Diciembre – 2009 y Abril – 2015
_ “La
construcción del transbordador y cohete espacial adaptado para traspasar a otro
plano estelar, al igual que la preparación de sus astronautas, tomó años más
hasta su lanzamiento desde el cabo Florida el martes 25 de diciembre del 2026
en el transbordador espacial Alpha12, catalogado como el desafío más grande
llevado a cabo por dos países: El reconocimiento de vida estelar en otras
galaxias.
Una
vez entrando a la órbita marciana entraron al agujero de gusano y perdimos el
contacto por el momento. ¿Será que llegaron hasta el planeta Exodus o será que
siguieron viajando en el agujero de gusano hacia otro universo más distante? No
lo sabremos por ahora. Tomaría tiempo conocer estas respuestas. Lo que si les
puedo asegurar, es que ese ha sido el viaje interestelar más increíble y
asombroso que hayamos realizado. Desde la base les informó la teniente Darcy Jackson”.
Cinco años después del lanzamiento del transbordador, fue puesto a prueba
el nuevo magnetómetro elíptico orbital, receptor de las ondas magnéticas que
viajaban en diferentes galaxias conservándose éstas girando en una elíptica,
fuera de nuestro sistema solar. Este aparato fue diseñado por el astrónomo ruso
doctor Angus Blovak en 2029, el cual no pudo concluir el diseño debido a su
muerte repentina a la edad de 76 años.
En el 2031, durante el ensayo del transmisor fue captado un nuevo mensaje
procedente de una galaxia desconocida, con coordenadas similares a las del
planetoide Exodus. Este hecho sin igual, se enmarcó como el punto de partida de
los viajeros interestelares y el estudio de nuevos y posibles planetas
habitables. El mensaje constaba de tres símbolos que no necesitaron mucho
tiempo para su traducción: Alpha12 vive.
FIN
Apostando al Milagro. Final.
Escrita en
Mayo – 2009
El pueblo de “Las Cruces” estaba a
ciento sesenta kilómetros de “El Mamey”. El viaje era largo y pesado y más con
el cadáver de doña Amalia a cuestas. Aunque el Padre Cástulo, jefe inmediato,
no entendió bien las razones de Simón, dio su permiso para que el cura viajara.
Una camioneta abierta atrás trasladaba el féretro donde reposaba doña Amalia.
Nadie en El Mamey se dio cuenta, ni siquiera los feligreses. El viaje parecía
más bien una de las tantas actividades eclesiásticas acostumbradas. Partieron
bien temprano, casi al amanecer y llegaron a las cuatro de la tarde.
Directo a la iglesia “Sor Juana de
Las Cruces” se dirigió el cura. Entraron el féretro por el patio, ya que la
iglesia estaba llena de feligreses. Allí habló con el Padre Amado quien lo
llevó hasta la habitación del Padre Graciano que tomaba una siesta, no tenía ya
fuerzas para dormirse en su vieja silla como acostumbraba. Le contó sobre doña
Amalia y aunque no le dijo lo de la confesión, si dio a conocer el paradero del
cuerpo de Euraclio y el arrepentimiento de su madre. El Padre Graciano ya no
contaba con muchas fuerzas, pero para enterrar a un hijo sacaría de donde no
tenía. Acompañados por el Padre Amado quien ya conocía la historia y escuchó en
más de una ocasión de los milagros que después de muerto el Santo hacía, fueron
junto al jefe municipal del pueblo y algunos ayudantes a la vieja casucha de
doña Amalia.
Tumbaron el techo, las paredes, y
hoyaron el piso de tierra que cubría el cuerpo del Santo envuelto en sábanas y
colocado dentro de un saco. Ya no quedaba mucho de su esqueleto. Tomaron los
restos y lo depositaron en un féretro. Fueron a la iglesia a oficiar una misa
por las dos almas, dando tiempo a que la tumba fuera cavada. La noche llegó y
la luna llena iluminó el cementerio. Los cuerpos fueron colocados juntos uno al
lado del otro, rezando una inscripción sobre su lápida:
Aquí
reposan los restos de una madre y su hijo
Almas
atormentadas que fueron liberadas por el Señor.
Paz
a sus restos. Abril/01/2006
A pesar de que todo el mundo supo la
verdad sobre Euraclio Santaolea y su madre, el pueblo siguió creyendo en él, y
lo veneraron como “El Santo” por todos los milagros que después de su muerte
siguieron sucediendo.
Todavía hoy, una luz de velón se
mantiene encendida en su morada de “Las Cruces”.
FIN
miércoles, 6 de abril de 2016
La Silla
Escrita en junio 2015
Cayendo la tarde se cerraron las votaciones para elegir al gobernador de la
provincia. Las máquinas de coser no paraban de pedalear para tener listos los
trajes y pomposos vestidos para la promulgación del candidato.
Mientras le probaba el traje, el sastre escuchaba las quejas de su cliente…
_ ¡Esas mangas están chuecas!
_ No importa candidato, en la
silla no se notan.
_ ¡Al pantalón le falta el ruedo!
_ No es problema, cuando este
sentado en la silla le quedará bien de largo.
_ ¡Esa tela no es de calidad!
_ Tranquilo candidato, desde la
silla todo se ve elegante.
Culminó el conteo y ganó el partido opositor. El sastre preocupado, corrió
a casa de su derrotado cliente a buscar su paga.
_ ¡A este cheque le falta un cero!
_ Tranquilo sastre, esas cosas sólo
se notan sentado en la silla.
viernes, 1 de abril de 2016
La Dichosa y Cruel Filiberta
Escrita en julio 2015
_ La mujer ha enterrado su quinto
marido en solo diez años. Debe tener algún embrujo que la quiere viuda.
_ Viuda pero rica. – expresó
Julio.
_ Cada vez que el marido muere
ella consigue más bienes. De enfermera pasó a ser la dueña de media cuadra de
este pueblo.
_ Ella debe tener un encanto que
mata a los hombres del corazón.
_ Los primeros eran mayores, a ley
de un infarto, pero este último era apenas un muchacho.
_ A lo mejor les da lo que ellos
quieren tantas veces que los mata.
_ Yo lo que sé es que no me
fijaría en ella.
_ Yo lo haría por curiosidad.
_ A ella le gustan los hombres con
bienes. Usted no tiene donde caerse muerto. Sólo heredará mi negocio cuando yo
muera, por ser mi único amigo y empleado. Pero veamos el lado bueno de todo
esto: cada vez que ella mata uno, usted y yo tenemos trabajo en esta funeraria.
_ Tiene razón, aunque de todos
modos la voy a enamorar.
_ !No hable disparate y trabaje!
_ Me gustaría probar de lo que
ella le da a sus hombres aunque me muera. –dijo con picardía.
_ !Hágalo y seguro le prepararé en
formol!
No pasaron dos meses cuando Filiberta ya salía con Julio, quien gozaba de
los placeres de la dama y sus privilegios.
Por las noches ella solía pasearse desnuda por toda la casa solo portando
una cadena de la cual colgaba su prometedor futuro. Un polvo que espolvoreado
sobre las partes del hombre provocaba imperceptiblemente un infarto al más sano
de los mortales.
No llegando al matrimonio Julio muere de un fulminante paro cardíaco
dejando a la triste viuda nuevamente sola.
_ Filiberta, ¿Qué usted le hizo a
mi pobre amigo Julio? – la cuestionó.
_ Nada que no le haya hecho a mis
otros maridos don Máximo: darle más de los que querían.
_ ¿Y es tan buena su atención que
se mueren del gusto? – preguntó curioso.
_ ¿Por qué no viene a mi casa y lo
averigua? Pero antes dígame, ¿está a su nombre la funeraria?
150 Grados - Novena parte.
Escrita
en Diciembre – 2009 y Abril – 2015
Después del rescate de los tripulantes del Phoenix los proyectos de
exploración norteamericana se suspendieron unos años. En el 20l6 en la base
rusa de Pravmov, el doctor Blovak continuaba su trabajo detectando nuevas
formas de vida, cuando pudo captar unos códigos enviados desde otra galaxia.
Esta información la compartió con sus homólogos en Estados Unidos aunque el
mensaje no pudo ser descifrado. El estudio de los códigos le tomó seis meses
para ser decodificado. Fue anunciado al mundo entero que el doctor Strongharm
dado por desaparecido veinte años atrás estaba vivo. Amy se sintió muy
emocionada al enterarse de la gran noticia, y esperanzada de que su esposo
regresaría a casa al igual que sus compañeros. Eso la mantenía viva pese a sus
graves problemas de salud.
Los grandes avances alcanzados coincidencialmente por el doctor
Strongharm al tener contacto con seres inteligentes de otra galaxia, dieron
paso a que el Congreso de los Estados Unidos aprobara una nueva exploración de
la ruta seguida por él y tratarían de rescatarlo. El proyecto muy ambicioso no
tenía suficiente personal dispuesto a perder la vida en el intento de traspasar
la galaxia aunque contó con la asesoría de los tripulantes del Phoenix. Mediante
un acuerdo el gobierno ruso facilitó los mismos astronautas que participaron en
el rescate del Phoenix, unidos por el conocimiento.
20 años después del lanzamiento del Phoenix a Marte y con la tecnología más
avanzada, probaron el espectómetro - para estudiar las galaxias más cercanas y
las coordenadas descritas. Usando la teoría del doble plano donde los dos
universos se encontraron en un punto de intersección magnética, calcularon los
grados según las coordenadas enviadas por John y transmitieron un mensaje en
señal de respuesta.
Para suerte de los alienígenas, la galaxia elíptica cada vez más se
alejaba de la órbita de Exodus. Faltarían unos 2,500 años para que se volvieran
a interceptar nuevamente. La entrada de la caverna permaneció sellada y sus habitantes
nunca más salieron a la superficie a monitorear la temperatura del planeta. En
cambio, adentro la flora creció y nuevas especies fueron surgiendo rápidamente,
las criaturas fueron adentrándose en esa cueva poco a poco hasta encontrar todo un mundo
subterráneo de cavernas que se conectaban llenas de oxígeno, plantas, fauna,
fango, y sobre todo agua, cosa que nunca habían visto. Todos los pobladores
ahora más en cantidad se acostumbraron a vivir bajo tierra alumbrados por la
luz emitida por las rocas luminosas.
Pkcrit tuvo una larga descendencia, todos conocedores de las galaxias y a
su muerte se encargaron de manejar los equipos de transmisión de la cueva. Éstos
eran monitoreados cuando se encendió la pantalla del transmisor dando por
recibido su mensaje e indicándoles que los terrícolas viajarían para el rescate
de John Strongharm. Infelizmente la respuesta llegó décadas después del primer
mensaje de auxilio. Pero la espera sirvió para que las dos culturas se
conocieran y compartieran conocimientos en una misma caverna.
No te pierdas la parte final de esta increible historia.
Apostando al Milagro - Novena parte.
Escrita en
Mayo – 2009
_ ¿Qué hiciste
con el cadáver de tu hijo?-preguntó el Padre Simón.
_ Le pagué a
José Juan para que lo sacara del cementerio y lo enterrara en mi vieja casucha.
_ ¿Por qué lo
hiciste, si ya no te podía quitar nada?
_ Tenía
planes, quería que lo recordaran como un Santo, y yo como su madre iba a fingir
que en sueños él me decía cosas para hacer. La gente al ver que yo no lamenté
la muerte de mi hijo, se alejó de mí. Me quedé viviendo de mis pocos bienes
hasta que se fueron acabando y enfermé.
_ ¿Y qué pasó
después?
_
Una noche mijo se apareció en la casa, no dijo nada pero me miró con mucha pena.
El tocó mi hombro. Desde ese momento empecé a enfermarme más. No sé si son mis
huesos o es el remordimiento que no me deja vivir. Pasaron los años y su
historia quedó como parte del pueblo donde de vez en cuando algún enfermo
aseguraba que el muchacho le apareció en sueños y lo sanó. Las cosas se fueron
extremando al punto que fui donde el Padre Graciano el cual tenía cinco años
que no visitaba.
_ Padrecito
deseo hablar con usted.
_ Amalia,
dichosos los ojos.
_ ¿Padrecito,
por qué si usted siempre supo que mijo era un farsante, permitió que la gente
creyera y todavía después de tantos años mijo sigue curando gente?
_ El Señor es
misterioso.
Fue todo lo que expresó el cura. Ya
sus setenta y un años no daban para más. Otro padre fue enviado para oficiar
las misas y el Padre Graciano prefirió quedarse en ese pueblo santo a vivir su
vejez.
_
Salí de allí y jamás regresé. Mi cuerpo se fue debilitando al punto que tuve
que vender la casa para sobrevivir y volver a la casucha donde cada noche soñé
con él. El tiempo pasó y otros cinco años más tarde escuché a alguien decir que
iban a proponer para que Euraclio sea declarado Santo. El pueblo estaría
dispuesto a testificar cada uno de los milagros que él había hecho. El
remordimiento me estaba matando más rápido que la enfermedad. Nunca antes había
orado y mucho menos me había confesado ante el Señor y este día tuve el valor
de hacerlo en este pueblo.
_ ¿Por eso
viniste?
_ Sí. Yo
quería confesarlo todo: lo que hicimos, mi odio por él, mi ambición.
_ Dime algo
¿Si todo fue una farsa, cómo ocurrieron los milagros?
_
El muchacho consiguió en el correo cera para lacrar sobres cuando fue a llevar
una carta del padre. Lo colocaba en el iris y las pestañas de la virgen y
cuando a ésta le encendían velas la cera se calentaba y derretía. Nadie lo
notaba porque la virgen estaba en un pedestal muy alto y como él hacia la
limpieza bien temprano, recogía toda la cera que se caía al suelo para que
nadie sospechara.
_ ¿Y lo de la
paloma y el aura?
_
Él duró más de un mes adiestrando al ave para que comiera en su cabeza. Lo hizo
tantas veces que sólo tenía que entrar al agua y ya ésta se ponía sobre él,
aunque no tuviera maíz para picar. Respecto al aura, cuando el Padrecito
bautizaba al primer grupo mijo abrió una bolsita con aluminio guayado de un
caldero de mi casa, lo pegó al cabello con vaselina. El conocía de metales
porque trabajó en una metalúrgica. Cuando el sol iluminaba al polvo de aluminio
que tenía en su cabellera parecía brillar. Además uno ve lo que quiere ver.
_ ¿Estas
arrepentida de todo lo que hiciste?
_ Si Padrecito.
_ ¿Te
arrepientes de haberle dado muerte a tu hijo?
_
Padrecito, no tendré vida para arrepentirme más. Estoy enferma, sé que voy a
morir; no tengo cara para verlo allá en el purgatorio o donde quiera que esté. La
ambición me cegó.
_ ¿Por qué
nunca quisiste a tu hijo?
_
Yo engañé a mi marido con un seminarista de ésta iglesia. Me embarazó y después
lo negó. El pueblo se abalanzó sobre mí y tuve que salir de aquí, no sin antes
llevarme algunas cosas de la iglesia para cobrar la falta. Tan pronto Euraclio
nació se fue a vivir con familiares hasta que se valió por sí mismo.
_ Por eso
volviste donde todo comenzó.
_
Padrecito quiero desenterrar a mijo, y darle un sepulcro decente, digno de un
hombre bueno, sin lujos, sin ornamentos, como él lo hubiese querido en el
cementerio de Las Cruces. Quiero que el pueblo sepa su historia, que mintió al
principio pero que se arrepintió y que dedicó el final de su vida a predicar y
a dar amor a su prójimo. Si logro eso podré morir en paz. Así sabré que
terminamos bien lo que empezamos mal.
_ En realidad
cambiaste hija, te absuelvo de tus pecados. Reza veinte Padrenuestro y quince Ave
María.
De pronto una luz esclareció la oscura área del
confesionario.
_ Padrecito mi
hijo está aquí a mi lado -dijo doña Amalia con felicidad. Vino a buscarme.
El Padre Simón salió del
confesionario y observó como la cortina que cubría el lado del confesado se
levantaba sola por el aire. Miró y allí estaba doña Amalia arrodillada,
inmóvil; una leve sonrisa se divisaba en su rostro. Tocó su cuello y notó que
la señora se había ido con su hijo, que siempre la amó. Nunca había visto nada
igual en los pocos años que tenía confesando. Ahora le tocaba a él culminar la
obra de doña Amalia.
No te pierdas la última entrega de esta emocionante historia.





























