El Mar

Un día diferente en la vida de Yeyo lo llevó a disfrutar el lado dulce de su amarga vida.

Apostando Al Milagro

¿Serán simples mentiras o milagros las de un pueblo necesitado de alimentar su fe?

150 Grados

John, perdido en un planetoide de otra galaxia busca durante años el modo de retornar a casa.

Reserva Especial

El amor puede manifestarse de muchas maneras.

El Resguardo

Nunca hables con extraños en lugares desconocidos.

Ella

La mujer que todos quisieron.

El domador de leones

El miedo se enfrenta en algún momento.

El camino que lleva al fondo

Los polos semejantes se atraen.

Aferrado

¿Oh muerte, por qué no me llevaste cuando Yuleiny se fue?

El Niño Perdido

La lúgubre celda guarda el alma de un niño

La Dichosa y Cruel Filiberta

"Ella debe tener algún embrujo que la quiere viuda".

La Silla

" Hay cosas que sólo se ven desde La Silla".

Las Lenguas Muertas de Doña Pura

" Para quien quiera sacar sus demonios".

El niño con voz de Jilguero

"Canta mi niño, canta".

Porque mañana llega Angela

"Manaña llega Ángela... – suspiró el alcalde".

La casa viviente

"'Una noche bastó para no querer regresar a esa casa"".

Mayflower

"'La magia no está en las cosas"".

El hombre sin alma

¿Y ahora qué hago sin alma?

24 horas por morir

La puerta que nunca cierra no tiene dolientes; y lo peor, es que ella lo sabe.

jueves, 28 de abril de 2016

Porque mañana llega Ángela

Escrita en junio  2015





Las cortinas blancas, brillantes, recién lavadas lucían dobladas encima de la mesita de la sala donde todo patas arriba esperaba ser embellecido, para celebrar el reencuentro de la familia Perozo con su hija mayor.

_ ¡Mujé no te enganche tan alto, que eso hueso no se pegan si te cae!

_ E que tu sabe que a la niña le gutan la flore, ayúdame con eto.

_ Apurate mujé que viene gente y van a encontra el mojadero.

_ Don Mon, el alcalde manda a preguntar que dónde pone las sillas.

_ Ay muchacho de eso yo no sé. Dile que le pregunte al cura - no al joven, al que me bautizó la niña de chiquita.

La plazoleta, el arco de la entrada del pueblo y la alcaldía iban a ser remozados para entregar las llaves de honor a una hija meritísima que desde hace 25 años ponía en alto el orgullo Elorense en tierras extranjeras.

En la casa paterna, los organizadores –de pie- se ponían de acuerdo con los detalles finales para tan digno recibimiento.

_ ¿Y dónde vamo sa pone tanta gente?

_ Bueno muje, la niña tiene que vé mucha gente que la quiera, diga ute alcalde.

_ En la explanada de la Alcaldía caben unas doscientas, los demás que queden de pie. ¿Que usted dice Cura?

_ Pues, serán los más jóvenes, porque los ancianos no podrán resistir tantos discursos y chácharas.

_ Los jóvenes no la conocen. Hace muchos años que se fue del pueblo y sus logros no se escuchan  por aquí –dijo el director de la banda.

_ Y tampoco su filantropía –aseguró el alcalde.

_ ¿A qué uté se refiere con eso de la filapía? –preguntó la madre inquisidora.

_ Que este rancho se está cayendo a pedazos y su hija ni se molesta en repararlo. Lo único que hace es decir cada año que vendrá y no termina de llegar.

_ Mire uté, la niña ta muy ocupada. –salió en defensa la abnegada madre.

_ Bueno, vamo sa lo que vinimo, no hemo organizado la silla, ni la comida y tamo tarde - dijo el padre de la homenajeada para calmar los ánimos.

_ Manaña llega Ángela... – suspiró el alcalde.

_ ¿Y que uté dice con eso don Ocar?

_ Que recuerdo lo alegre que era.

_ ¿Alegre? Será inquieta – dijo el cura.

_ ¿Inquieta cura? No, esa era una puta. Tuvo con tanto hombre pudo, hasta encontrar al turco que se la llevó. ¡Qué piernas tenía esa hembra! – dijo el de la banda.

_ ¡Pobre turco! –expresó el alcalde.

_ Si utede no se callan voy a saca el machete pa córtale la lengua.

_ No se ponga así compadre Mon, como quiera que sea, mañana llega Ángela y tenemos que terminar los preparativos.

El silencio adornó por un minuto todo el aire de la sala patas arriba, produciéndose un quiebre en la esquina que daba al callejón.

_ Aquí traje el reconocimiento a la meritísima –dijo el profesor Molina.

_ Ja, ja, ja se burló el director de la banda.

_ ¡Si uté no se va ahora mismo yo lo mato! –exclamó el padre ofendido.

_ ¡Si se va la música me llevo las sillas! – amenazó el alcalde.

_ ¡Si se llevan las sillas me llevo el discurso! - dijo el cura.

_ ¡Pues si no hay música, ni sillas, ni discurso me llevo el reconocimiento.

_ ¡Vállense todo, que como quiera mañana ella viene.

Partieron los organizadores dando por terminado todo el aparataje que dicho acontecimiento suspendido merecía.

_ Vieja, taba yo pensando, ¿porque la niña nunca nos ha ayudado y nosotros poniendo cada año la casa bonita para ella?

_ Yo no sé viejo, parece que el turco no se porta bien.

_ ¿No será vieja que ella no se porta bien con nosotro?

_ ¿Y que hagamo ahora?

_ Bájate de esa silla y acomodemo lo mueble que tan mareao de tene la cabeza pa bajo.

El camino se revistió de una espesa polvareda que traía buenas nuevas. Un auto convertible de lujo se dirigía a gran velocidad hacia Eloren, pueblo que antes se caracterizaba por su limpieza y hospitalidad. Una máscara de polvo y sudor cubrió el rostro de la elegante dama, que observaba con desprecio el lugar que la vio nacer.

_ Si hubiese sabido que este pueblo estaría tan sucio y polvoriento no habría puesto un pie nuevamente acá. ¡Tanto que avisé que venía y ni siquiera barrieron la plaza!

Con un gesto de desaprobación dio la espalda, sacudió sus desnudos hombros y encendió su automóvil girando en U para nunca regresar. Nadie notó su llegada ni su partida.

_ No te preocupe viejo, ella no vino eta vé pero el año que viene arreglaremo todo nosotro mimo para cuando llegue la niña.

_ Asimimito será vieja.

Al caer la tarde los apenados padres se cansaron de esperar que ella entrara por la puerta de la casa. Después de esperarla cada año haciendo preparativos, los organizadores se cansaron de venerarla y del mérito pasó al descrédito y del descrédito pasó al olvido.

jueves, 21 de abril de 2016

El niño con voz de Jilguero

Escrita en junio 2015





Tan hermosa voz era la de aquel niño que su madre orgullosa lo mostraba como trofeo donde quiera, forzando sin saber sus cuerdas vocales aun no desarrolladas. Su vibrato, hermoso y limpio, provocaba los celos de las aves cantoras del campo.

_ Canta mi niño como jilguero, las aves están admiradas por tu hermosa voz. Canta mi niño y acurruca las flores que cerrarán sus pétalos para descansar. Canta mi niño para que el cielo se ponga azul y la tempestad se aleje. Canta para que crezcan los arrozales, para que los ríos tengan agua. Canta para que las gotas de rocío inunden los campos. Canta para que los frutos crezcan.

_ Mamá, ya no me queda voz, mi don se ha marchado con esa ave que entró por la ventana.

La madre miró a su desconsolado hijo y dándole un beso le dijo estas palabras:

_ Si tu don ya no está usa tus manos. Siembra para que los frutos crezcan, limpia para que los ríos se llenen, cuida para que el cielo sea siempre azul y protege tu ambiente para que un día el jilguero vuelva a tu ventana y entonces cante para ti.

viernes, 15 de abril de 2016

Las lenguas muertas de Doña Pura.

Escrita en junio 2015





_ ¡Siga doña Pura, sáquele el demonio al enfermo!

Frase muy común que motivaba a la devota señora, para ahuyentar los demonios que enfermaban a la gente. Este oficio no tenía muchos testigos, lo hacía en solitario para que el maligno no se escondiera en ningún ayudante de débil espíritu. En ocasiones expresaba, que parte del mal se quedaba con ella una vez salía del cuerpo del exorcizado, y se manifestaba dándole toda clase de calores cuando estaba cerca de las almas jóvenes.

La tranquilidad en casa de la señora se rompía los miércoles cuando llegaba el muchacho que limpiaba el patio.

_ Pasé por la acera de Pura y escuché que se caía el mundo dentro de su casa.

_ A lo mejor es el demonio que quiere salírsele, cuando le dan esos calores ella se transforma dice la gente.

_ Tendremos que hacerle la visita por si necesitara alguna cosa.

_ ¿Y si el demonio se nos mete dentro?

_ Que Dios nos guarde, mejor la llamaremos desde la entrada.

Más y más vecinos escuchaban la cantidad de improperios que escapaban por las ventanas causando curiosidad de todo el creyente vecindario.

_ Pura, Pura, estamos en la puerta. Vinimos a traerte galletas.

En ese momento cesaron los gritos, la mujer se puso una bata azul de ramos atada con un lazo. Sudorosa y envolviendo su pelo abrió la puerta.

_ Señoras les agradezco, pero ahora no puedo compartir con ustedes.

_ ¿Estas enferma Pura? Le preguntaron al verla tan demacrada.

_ Ayudar a los demás me produce mucho calor. No es tarea fácil sacar el maligno. 

_ ¿Y esos gritos? ¡Todo el vecindario está preguntando!

_ Hablo en lenguas muertas cuando me transformo.

_ Toma las galletas y volvemos otro día. – mostrándose conformes.

Las devotas convencidas se marcharon, ignorando que el causante de aquel mal estaba escondido dentro del armario.

La maleza y la basura en el patio se acumulaban. Mientras adentro los gritos continuaban multiplicándose. De los miércoles pasó a la semana casi completa. Los curiosos querían averiguar qué enfermo era ese que le había sido tan difícil sacarle lo malo.

En una mañana de camino a la misa de las ocho, un grupo de fervientes se encaminó hacia la iglesia pasando justo frente de la bulliciosa casa, escuchando nuevamente palabras nunca pronunciadas por persona pudorosa.

_ ¡Doña Pura se ganará el cielo! Hasta los domingos ayuda a los necesitados.

_ Parece que ese demonio le ha dado lucha sacarlo, ya tiene una semana.

_ Yo creo que si ella tuviera quien la ayudara terminaría más pronto. – expresó la más anciana.

_ Pues entremos todas y recemos con ella para que esa pobre mujer por fin descanse.

Las devotas entraron sin tocar la puerta, para de una vez por todas ponerle fin al demonio que enfrentaba doña Pura. Tanto la sala como toda la planta baja lucían sucias llena de tierra y hojas secas, sin contar con algunas ropas de hombre que marcaban un camino por las escaleras que conducían a la habitación. Subiendo al segundo piso empujaron la puerta y vieron al muchacho que limpiaba el jardín desnudo acostado en la cama con doña Pura encima de él. La desnudez de los cuerpos la justificaron por el calor que hacía en la casa.

Las mujeres se arrodillaron y con rosario en mano comenzaron a rezar en voz alta, mientras el calor también empezaba a disparar la presión arterial de las seniles damas que se abanicaban con las manos. Entre una oración y otra todas decían a una voz:

_ ¡Siga doña Pura, sáquele el demonio a ese pobre muchacho!

150 Grados. Final

Escrita en Diciembre – 2009 y Abril – 2015



_ “La construcción del transbordador y cohete espacial adaptado para traspasar a otro plano estelar, al igual que la preparación de sus astronautas, tomó años más hasta su lanzamiento desde el cabo Florida el martes 25 de diciembre del 2026 en el transbordador espacial Alpha12, catalogado como el desafío más grande llevado a cabo por dos países: El reconocimiento de vida estelar en otras galaxias.

Una vez entrando a la órbita marciana entraron al agujero de gusano y perdimos el contacto por el momento. ¿Será que llegaron hasta el planeta Exodus o será que siguieron viajando en el agujero de gusano hacia otro universo más distante? No lo sabremos por ahora. Tomaría tiempo conocer estas respuestas. Lo que si les puedo asegurar, es que ese ha sido el viaje interestelar más increíble y asombroso que hayamos realizado. Desde la base les informó la teniente Darcy Jackson”.

Cinco años después del lanzamiento del transbordador, fue puesto a prueba el nuevo magnetómetro elíptico orbital, receptor de las ondas magnéticas que viajaban en diferentes galaxias conservándose éstas girando en una elíptica, fuera de nuestro sistema solar. Este aparato fue diseñado por el astrónomo ruso doctor Angus Blovak en 2029, el cual no pudo concluir el diseño debido a su muerte repentina a la edad de 76 años.

En el 2031, durante el ensayo del transmisor fue captado un nuevo mensaje procedente de una galaxia desconocida, con coordenadas similares a las del planetoide Exodus. Este hecho sin igual, se enmarcó como el punto de partida de los viajeros interestelares y el estudio de nuevos y posibles planetas habitables. El mensaje constaba de tres símbolos que no necesitaron mucho tiempo para su traducción: Alpha12 vive.



FIN



Apostando al Milagro. Final.

Escrita en Mayo – 2009




El pueblo de “Las Cruces” estaba a ciento sesenta kilómetros de “El Mamey”. El viaje era largo y pesado y más con el cadáver de doña Amalia a cuestas. Aunque el Padre Cástulo, jefe inmediato, no entendió bien las razones de Simón, dio su permiso para que el cura viajara. Una camioneta abierta atrás trasladaba el féretro donde reposaba doña Amalia. Nadie en El Mamey se dio cuenta, ni siquiera los feligreses. El viaje parecía más bien una de las tantas actividades eclesiásticas acostumbradas. Partieron bien temprano, casi al amanecer y llegaron a las cuatro de la tarde.

Directo a la iglesia “Sor Juana de Las Cruces” se dirigió el cura. Entraron el féretro por el patio, ya que la iglesia estaba llena de feligreses. Allí habló con el Padre Amado quien lo llevó hasta la habitación del Padre Graciano que tomaba una siesta, no tenía ya fuerzas para dormirse en su vieja silla como acostumbraba. Le contó sobre doña Amalia y aunque no le dijo lo de la confesión, si dio a conocer el paradero del cuerpo de Euraclio y el arrepentimiento de su madre. El Padre Graciano ya no contaba con muchas fuerzas, pero para enterrar a un hijo sacaría de donde no tenía. Acompañados por el Padre Amado quien ya conocía la historia y escuchó en más de una ocasión de los milagros que después de muerto el Santo hacía, fueron junto al jefe municipal del pueblo y algunos ayudantes a la vieja casucha de doña Amalia.

Tumbaron el techo, las paredes, y hoyaron el piso de tierra que cubría el cuerpo del Santo envuelto en sábanas y colocado dentro de un saco. Ya no quedaba mucho de su esqueleto. Tomaron los restos y lo depositaron en un féretro. Fueron a la iglesia a oficiar una misa por las dos almas, dando tiempo a que la tumba fuera cavada. La noche llegó y la luna llena iluminó el cementerio. Los cuerpos fueron colocados juntos uno al lado del otro, rezando una inscripción sobre su lápida:


Aquí reposan los restos de una madre y su hijo
Almas atormentadas que fueron liberadas por el Señor.
Paz a sus restos. Abril/01/2006



A pesar de que todo el mundo supo la verdad sobre Euraclio Santaolea y su madre, el pueblo siguió creyendo en él, y lo veneraron como “El Santo” por todos los milagros que después de su muerte siguieron sucediendo.

Todavía hoy, una luz de velón se mantiene encendida en su morada de “Las Cruces”.



FIN


miércoles, 6 de abril de 2016

La Silla

Escrita en junio 2015




Cayendo la tarde se cerraron las votaciones para elegir al gobernador de la provincia. Las máquinas de coser no paraban de pedalear para tener listos los trajes y pomposos vestidos para la promulgación del candidato.

Mientras le probaba el traje, el sastre escuchaba las quejas de su cliente…

_ ¡Esas mangas están chuecas!

_ No importa candidato, en la silla no se notan.

_ ¡Al pantalón le falta el ruedo!

_ No es problema, cuando este sentado en la silla le quedará bien de largo.

_ ¡Esa tela no es de calidad!

_ Tranquilo candidato, desde la silla todo se ve elegante.

Culminó el conteo y ganó el partido opositor. El sastre preocupado, corrió a casa de su derrotado cliente a buscar su paga.

_ ¡A este cheque le falta un cero!

_ Tranquilo sastre, esas cosas sólo se notan sentado en la silla.

viernes, 1 de abril de 2016

La Dichosa y Cruel Filiberta

Escrita en julio 2015






_ La mujer ha enterrado su quinto marido en solo diez años. Debe tener algún embrujo que la quiere viuda.

_ Viuda pero rica. – expresó Julio.

_ Cada vez que el marido muere ella consigue más bienes. De enfermera pasó a ser la dueña de media cuadra de este pueblo.

_ Ella debe tener un encanto que mata a los hombres del corazón.

_ Los primeros eran mayores, a ley de un infarto, pero este último era apenas un muchacho.

_ A lo mejor les da lo que ellos quieren tantas veces que los mata.

_ Yo lo que sé es que no me fijaría en ella.

_ Yo lo haría por curiosidad.

_ A ella le gustan los hombres con bienes. Usted no tiene donde caerse muerto. Sólo heredará mi negocio cuando yo muera, por ser mi único amigo y empleado. Pero veamos el lado bueno de todo esto: cada vez que ella mata uno, usted y yo tenemos trabajo en esta funeraria.

_ Tiene razón, aunque de todos modos la voy a enamorar.

_ !No hable disparate y trabaje!

_ Me gustaría probar de lo que ella le da a sus hombres aunque me muera. –dijo con picardía.

_ !Hágalo y seguro le prepararé en formol!

No pasaron dos meses cuando Filiberta ya salía con Julio, quien gozaba de los placeres de la dama y sus privilegios.

Por las noches ella solía pasearse desnuda por toda la casa solo portando una cadena de la cual colgaba su prometedor futuro. Un polvo que espolvoreado sobre las partes del hombre provocaba imperceptiblemente un infarto al más sano de los mortales.

No llegando al matrimonio Julio muere de un fulminante paro cardíaco dejando a la triste viuda nuevamente sola.

_ Filiberta, ¿Qué usted le hizo a mi pobre amigo Julio? – la cuestionó.

_ Nada que no le haya hecho a mis otros maridos don Máximo: darle más de los que querían.

_ ¿Y es tan buena su atención que se mueren del gusto? – preguntó curioso.

_ ¿Por qué no viene a mi casa y lo averigua? Pero antes dígame, ¿está a su nombre la funeraria?

150 Grados - Novena parte.

Escrita en Diciembre – 2009 y Abril – 2015




Después del rescate de los tripulantes del Phoenix los proyectos de exploración norteamericana se suspendieron unos años. En el 20l6 en la base rusa de Pravmov, el doctor Blovak continuaba su trabajo detectando nuevas formas de vida, cuando pudo captar unos códigos enviados desde otra galaxia. Esta información la compartió con sus homólogos en Estados Unidos aunque el mensaje no pudo ser descifrado. El estudio de los códigos le tomó seis meses para ser decodificado. Fue anunciado al mundo entero que el doctor Strongharm dado por desaparecido veinte años atrás estaba vivo. Amy se sintió muy emocionada al enterarse de la gran noticia, y esperanzada de que su esposo regresaría a casa al igual que sus compañeros. Eso la mantenía viva pese a sus graves problemas de salud.

Los grandes avances alcanzados coincidencialmente por el doctor Strongharm al tener contacto con seres inteligentes de otra galaxia, dieron paso a que el Congreso de los Estados Unidos aprobara una nueva exploración de la ruta seguida por él y tratarían de rescatarlo. El proyecto muy ambicioso no tenía suficiente personal dispuesto a perder la vida en el intento de traspasar la galaxia aunque contó con la asesoría de los tripulantes del Phoenix. Mediante un acuerdo el gobierno ruso facilitó los mismos astronautas que participaron en el rescate del Phoenix, unidos por el conocimiento.

20 años después del lanzamiento del Phoenix a Marte y con la tecnología más avanzada, probaron el espectómetro - para estudiar las galaxias más cercanas y las coordenadas descritas. Usando la teoría del doble plano donde los dos universos se encontraron en un punto de intersección magnética, calcularon los grados según las coordenadas enviadas por John y transmitieron un mensaje en señal de respuesta.

Para suerte de los alienígenas, la galaxia elíptica cada vez más se alejaba de la órbita de Exodus. Faltarían unos 2,500 años para que se volvieran a interceptar nuevamente. La entrada de la caverna permaneció sellada y sus habitantes nunca más salieron a la superficie a monitorear la temperatura del planeta. En cambio, adentro la flora creció y nuevas especies fueron surgiendo rápidamente, las criaturas fueron adentrándose en esa cueva poco a  poco hasta encontrar todo un mundo subterráneo de cavernas que se conectaban llenas de oxígeno, plantas, fauna, fango, y sobre todo agua, cosa que nunca habían visto. Todos los pobladores ahora más en cantidad se acostumbraron a vivir bajo tierra alumbrados por la luz emitida por las rocas luminosas.

Pkcrit tuvo una larga descendencia, todos conocedores de las galaxias y a su muerte se encargaron de manejar los equipos de transmisión de la cueva. Éstos eran monitoreados cuando se encendió la pantalla del transmisor dando por recibido su mensaje e indicándoles que los terrícolas viajarían para el rescate de John Strongharm. Infelizmente la respuesta llegó décadas después del primer mensaje de auxilio. Pero la espera sirvió para que las dos culturas se conocieran y compartieran conocimientos en una misma caverna.




No te pierdas la parte final de esta increible historia.

Apostando al Milagro - Novena parte.

 Escrita en Mayo – 2009




_ ¿Qué hiciste con el cadáver de tu hijo?-preguntó el Padre Simón.

_ Le pagué a José Juan para que lo sacara del cementerio y lo enterrara en mi vieja casucha.

_ ¿Por qué lo hiciste, si ya no te podía quitar nada?

_ Tenía planes, quería que lo recordaran como un Santo, y yo como su madre iba a fingir que en sueños él me decía cosas para hacer. La gente al ver que yo no lamenté la muerte de mi hijo, se alejó de mí. Me quedé viviendo de mis pocos bienes hasta que se fueron acabando y enfermé.

_ ¿Y qué pasó después?

_ Una noche mijo se apareció en la casa, no dijo nada pero me miró con mucha pena. El tocó mi hombro. Desde ese momento empecé a enfermarme más. No sé si son mis huesos o es el remordimiento que no me deja vivir. Pasaron los años y su historia quedó como parte del pueblo donde de vez en cuando algún enfermo aseguraba que el muchacho le apareció en sueños y lo sanó. Las cosas se fueron extremando al punto que fui donde el Padre Graciano el cual tenía cinco años que no visitaba.

_ Padrecito deseo hablar con usted.

_ Amalia, dichosos los ojos.

_ ¿Padrecito, por qué si usted siempre supo que mijo era un farsante, permitió que la gente creyera y todavía después de tantos años mijo sigue curando gente?

­_ El Señor es misterioso.

Fue todo lo que expresó el cura. Ya sus setenta y un años no daban para más. Otro padre fue enviado para oficiar las misas y el Padre Graciano prefirió quedarse en ese pueblo santo a vivir su vejez.

_ Salí de allí y jamás regresé. Mi cuerpo se fue debilitando al punto que tuve que vender la casa para sobrevivir y volver a la casucha donde cada noche soñé con él. El tiempo pasó y otros cinco años más tarde escuché a alguien decir que iban a proponer para que Euraclio sea declarado Santo. El pueblo estaría dispuesto a testificar cada uno de los milagros que él había hecho. El remordimiento me estaba matando más rápido que la enfermedad. Nunca antes había orado y mucho menos me había confesado ante el Señor y este día tuve el valor de hacerlo en este pueblo.

_ ¿Por eso viniste?

_ Sí. Yo quería confesarlo todo: lo que hicimos, mi odio por él, mi ambición.

_ Dime algo ¿Si todo fue una farsa, cómo ocurrieron los milagros?

_ El muchacho consiguió en el correo cera para lacrar sobres cuando fue a llevar una carta del padre. Lo colocaba en el iris y las pestañas de la virgen y cuando a ésta le encendían velas la cera se calentaba y derretía. Nadie lo notaba porque la virgen estaba en un pedestal muy alto y como él hacia la limpieza bien temprano, recogía toda la cera que se caía al suelo para que nadie sospechara.

_ ¿Y lo de la paloma y el aura?

_ Él duró más de un mes adiestrando al ave para que comiera en su cabeza. Lo hizo tantas veces que sólo tenía que entrar al agua y ya ésta se ponía sobre él, aunque no tuviera maíz para picar. Respecto al aura, cuando el Padrecito bautizaba al primer grupo mijo abrió una bolsita con aluminio guayado de un caldero de mi casa, lo pegó al cabello con vaselina. El conocía de metales porque trabajó en una metalúrgica. Cuando el sol iluminaba al polvo de aluminio que tenía en su cabellera parecía brillar. Además uno ve lo que quiere ver.

_ ¿Estas arrepentida de todo lo que hiciste?

_ Si Padrecito.

_ ¿Te arrepientes de haberle dado muerte a tu hijo?

_ Padrecito, no tendré vida para arrepentirme más. Estoy enferma, sé que voy a morir; no tengo cara para verlo allá en el purgatorio o donde quiera que esté. La ambición me cegó.

_ ¿Por qué nunca quisiste a tu hijo?

_ Yo engañé a mi marido con un seminarista de ésta iglesia. Me embarazó y después lo negó. El pueblo se abalanzó sobre mí y tuve que salir de aquí, no sin antes llevarme algunas cosas de la iglesia para cobrar la falta. Tan pronto Euraclio nació se fue a vivir con familiares hasta que se valió por sí mismo.

_ Por eso volviste donde todo comenzó.

_ Padrecito quiero desenterrar a mijo, y darle un sepulcro decente, digno de un hombre bueno, sin lujos, sin ornamentos, como él lo hubiese querido en el cementerio de Las Cruces. Quiero que el pueblo sepa su historia, que mintió al principio pero que se arrepintió y que dedicó el final de su vida a predicar y a dar amor a su prójimo. Si logro eso podré morir en paz. Así sabré que terminamos bien lo que empezamos mal.

_ En realidad cambiaste hija, te absuelvo de tus pecados. Reza veinte Padrenuestro y quince Ave María.

De pronto una luz esclareció la oscura área del confesionario.

_ Padrecito mi hijo está aquí a mi lado -dijo doña Amalia con felicidad. Vino a buscarme.

El Padre Simón salió del confesionario y observó como la cortina que cubría el lado del confesado se levantaba sola por el aire. Miró y allí estaba doña Amalia arrodillada, inmóvil; una leve sonrisa se divisaba en su rostro. Tocó su cuello y notó que la señora se había ido con su hijo, que siempre la amó. Nunca había visto nada igual en los pocos años que tenía confesando. Ahora le tocaba a él culminar la obra de doña Amalia.



No te pierdas la última entrega de esta emocionante historia.

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